octubre 15, 2012

1Q84, Haruki Murakami

Creo que una historia de más de mil páginas tiene que ser una historia que valga la pena leer en un cien por ciento. 1Q84 (1350 páginas en la edición de Tusquets Editores) no es precisamente una de esas historias. Con todo lo que me gusta Haruki Murakami, y con lo mucho que me han gustado otros de sus libros como Tokio Blues o Sputnik, mi amor, luego de terminar de leer el tercer libro de 1Q84 (tarea que por cierto me tuvo alejada del blog y su actualización), sentí como si quisiera pedir de vuelta algunas de las horas que gasté en ello.

No todas, claro, el libro no está completamente mal, pero ¡vaya que no es espectacular!, y yo honestamente esperaba algo alucinante, algo que me dejara inspirada por meses y que volviera a mi memoria incluso después de años. Algo como lo que me pasó al leer la trilogía compuesta por La Buena Tierra, Hijos y Un Hogar Dividido de Pearl S. Buck (1570 páginas en la edición de Zig-Zag de 1947). Son estilos muy distintos, evidentemente, pero no puedo evitar compararlos, por su grosor y porque se desarrollan en medio de dos de las culturas que más me intrigan y obsesionan, la japonesa y la china, respectivamente.


Foto: Librería Sueños de Papel

Además hay otra cosa, Pearl S. Buck recibió el Premio Nobel de Literatura en 1938, y Haruki Murakami era, según decían, uno de los favoritos para recibirlo este año, algo que no me convencía antes de leer 1Q84, y que me entusiasmó mucho menos después de leer el final de la historia. En serio, al terminar de leer el Libro 2 estaba bastante sumergida en el relato y las últimas cien páginas me las leí a toda velocidad. Es más, cuando se acabó pensé: "esto no puede terminar aquí" (no sabía que aún había un tercer libro), pero ahora creo que la historia debería haberse rematado exactamente en ese punto. Mejor un final ambiguo a un final malo.

No se imaginan la cantidad de finales que se me ocurrieron en el transcurso de la lectura del tercer tomo. Todos -y lo digo con toda humildad y convicción- eran mejores que el final que Murakami le dio a esta obra. Para qué tantas vueltas, para qué tantas historias secundarias, para qué tanta descripción redundante y repetitiva, para qué la fantasía de poca sustancia. En resumidas cuentas, ¿por qué tres libros con tantos elementos para un final tan vulgar?

Ahora que lo pienso, 1Q84 me recuerda a Lost, pero la diferencia es que esta serie televisiva la comencé a ver y la continué viendo con plena consciencia de que era un producto para la televisión, para disfrutarlo frente a la "caja para idiotas", y del cual no podía esperar nada más que una hora de evasión de la realidad. La literatura no es lo mismo, o al menos desde mi punto de vista, no debería serlo.

Qué tranquila me quedo al saber que el Nobel no fue para Murakami esta vez. El mundo al parecer no está tan revuelto como parece. Bueno, tendré que conseguirme algunas obras de Mo Yan para confirmar esto último con más confianza. Por el momento, Baila, Baila, Baila de Murakami tendrá que esperar un poco más en el estante hasta que se me pase el sentimiento de decepción.

Foto: El corte inglés


2 comentarios:

  1. Gracias por el dato. Me tincaba como bueno, al menos para comenzar con Murakami. ¿Cuál recomiendas de él?

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    1. Mi favorito es Tokio blues pero me tinca que quizas te puede gustar 1Q84. Hay otro que me han recomendado harto y que tengo ahi en el estante que se llama A wild sheep chase pero aun no lo leo. En cualquier caso, no comiences por After Dark o Sptunik Sweetheart. Saludos! :)

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