Creo que una historia de más de mil páginas
tiene que ser una historia que valga la pena leer en un cien por ciento. 1Q84
(1350 páginas en la edición de Tusquets Editores) no es precisamente una de
esas historias. Con todo lo que me gusta Haruki Murakami, y con lo mucho que me
han gustado otros de sus libros como Tokio Blues o Sputnik, mi amor, luego de
terminar de leer el tercer libro de 1Q84 (tarea que por cierto me tuvo alejada
del blog y su actualización), sentí como si quisiera pedir de vuelta algunas de
las horas que gasté en ello.
No todas, claro, el libro no está
completamente mal, pero ¡vaya que no es espectacular!, y yo honestamente
esperaba algo alucinante, algo que me dejara inspirada por meses y que volviera
a mi memoria incluso después de años. Algo como lo que me pasó al leer la
trilogía compuesta por La Buena Tierra,
Hijos y Un Hogar Dividido de Pearl
S. Buck (1570 páginas en la edición de Zig-Zag de 1947). Son estilos muy
distintos, evidentemente, pero no puedo evitar compararlos, por su grosor y
porque se desarrollan en medio de dos de las culturas que más me intrigan y obsesionan,
la japonesa y la china, respectivamente.
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| Foto: Librería Sueños de Papel |
Además hay otra cosa, Pearl S. Buck
recibió el Premio Nobel de Literatura en 1938, y Haruki Murakami era, según
decían, uno de los favoritos para recibirlo este año, algo que no me convencía
antes de leer 1Q84, y que me entusiasmó mucho menos después de leer el final de
la historia. En serio, al terminar de leer el Libro 2 estaba bastante sumergida
en el relato y las últimas cien páginas me las leí a toda velocidad. Es más, cuando se
acabó pensé: "esto no puede terminar aquí" (no sabía que aún había un
tercer libro), pero ahora creo que la historia debería haberse rematado
exactamente en ese punto. Mejor un final ambiguo a un final malo.
No se imaginan la cantidad de finales que
se me ocurrieron en el transcurso de la lectura del tercer tomo. Todos -y lo
digo con toda humildad y convicción- eran mejores que el final que Murakami le
dio a esta obra. Para qué tantas vueltas, para qué tantas historias
secundarias, para qué tanta descripción redundante y repetitiva, para qué la
fantasía de poca sustancia. En resumidas cuentas, ¿por qué tres libros con
tantos elementos para un final tan vulgar?
Ahora que lo pienso, 1Q84 me recuerda a Lost, pero la diferencia es que esta serie televisiva la comencé a ver y la
continué viendo con plena consciencia de que era un
producto para la televisión, para disfrutarlo frente a la "caja para
idiotas", y del cual no podía esperar nada más que una hora de evasión de
la realidad. La literatura no es lo mismo, o al menos desde mi punto de vista,
no debería serlo.
Qué tranquila me quedo al saber que el Nobel no fue para Murakami esta vez. El mundo al parecer no está tan revuelto como
parece. Bueno, tendré que conseguirme algunas obras de Mo Yan para confirmar
esto último con más confianza. Por el momento, Baila, Baila, Baila de Murakami tendrá que esperar un poco más en
el estante hasta que se me pase el sentimiento de decepción.
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| Foto: El corte inglés |


Gracias por el dato. Me tincaba como bueno, al menos para comenzar con Murakami. ¿Cuál recomiendas de él?
ResponderEliminarMi favorito es Tokio blues pero me tinca que quizas te puede gustar 1Q84. Hay otro que me han recomendado harto y que tengo ahi en el estante que se llama A wild sheep chase pero aun no lo leo. En cualquier caso, no comiences por After Dark o Sptunik Sweetheart. Saludos! :)
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