Me encuentro en una habitación atestada de estantes repletos de libros llenos de páginas rebosantes de palabras, o para el caso, caracteres. Libros de todos los tamaños y colores, viejos y nuevos. ¿Los temas? Además de los básicos como historia, literatura, matemáticas e inglés le siguen innumerables otros que van desde salud y viajes hasta uno que otro de sudoku.
Estoy frente a un niño de siete años. Habla, habla, y luego de respirar, sigue hablando. Su fluidez, sus ideas, su curiosidad e inteligencia me asombran.
No le está permitido hablar en chino durante esta hora, pero no le importa. Está tan cómodo y feliz con la conversación que si hay algo que le inquieta es el calor de los 37 grados que hay afuera que hacen que ni la combinación de aire acondicionado más ventilador sean suficientes para no sentir que te derrites y te haces uno con la silla.
Su inglés es tan fluido como su chino, a eso se suma el taiwanés, y ahora el español. Es un niño absolutamente normal, tan normal como la niña de diez años que estudia inglés, japonés, alemán y español y que vive en un internado a varios cientos de kilómetros de su casa. O la de nueve que habla inglés con acento gringo y que lee novelas escritas en inglés de 400-600 páginas en tres días y que le desagrada muchísimo estudiar español pero lo hace porque sus padres así lo quieren. O la de 12, que lleva seis años estudiando inglés y escribe relatos soñando con algún día convertirse en escritora e ir a América.
Niños normales. Aunque la normalidad es otra. La normalidad es ir al colegio de lunes a viernes- o sábado. Llegar antes de las ocho de la mañana a la sala de clases para salir a las cuatro de la tarde para luego entrar a la academia donde estudian, entre otras cosas, inglés, matemáticas, ciencia, otros idiomas extranjeros, piano o violín. De ahí salen a las ocho o nueve para ir a casa y terminar las tareas que no se alcanzaron a hacer en la academia, preparar exámenes y dormir a eso de la medianoche.
¿Y las vacaciones? Son una mezcla de clases particulares de todas las materias que ya enumeré más campamentos de verano, muchas veces bilingües, donde más que jugar van a aprender. Dicen que son entretenidos. Si les toca cambio de colegio (de primaria a secundaria) pueden incluso pasarse el verano asistiendo -con uniforme- a clases para prepararse para el nuevo año escolar.
Open the window. Close the door. A eso se reducía mi inglés a los siete años… pero puchas que era rico salir del colegio para llegar a jugar a la casa y tener vacaciones de verano de dos meses y medio.

Lo mismo occure aqui en Korea, y en Japon, y Hong Kong, China, Singapore... y luego se preguntan cual es el secreto de estos paises para desarrollarse tan rapido, son los pros de la etica cunfucionista, pero tiene hartos contras eso si... hartos hartos...
ResponderEliminarJose
hartos hartos. seguro hablaré de eso más adelante. es un tema que me desconcierta mucho. por el momento let´s look on the bright side :)
ResponderEliminarestoy retomando mi lectura de "español" o chileno como realmente se deberia llamar. me gusta el blog jose, ta weno....ameno para leer después de mis almuerzos solitario en la pega, en la ligua. como mi cabeza no para, también estaba pensando, sobre todo ahora que la cosa de la educación por aqui esta super inquieta, por decirlo sutilmente, los niños aprenden muuuy rápido, pero la verdad están perfectamente diseñados para jugar, creo que el aprender debería partir desde lo ludico, idiomas podría ser una buena alternativa para partir y progresivamente a través del juego llegar a información mas especifica.
ResponderEliminarahora que uno es adulto y quiere estudiar cosas de interés, ya no hay plata, se gasto en colegios caros y absurdos. en fin.
Muy bueno!! sin duda es el secreto pero a un costo muy alto!!!
ResponderEliminar歐東民
gracias por sus comentarios!
ResponderEliminarme he quedado un poco muda estos dias con el tema de la educacion en chile. no puedo pensar en asia si no en lo que esta pasando alla.
espero que logren una reforma que beneficie a las futuras generaciones y que de una vez por todas nos demos el salto que necesitamos para crecer como pais! LA EDUCACION ES LA BASE DEL PROGRESO DE UNA SOCIEDAD
yo también me quedo con mi infancia de juegos y tiempo libre, por lo menos para elegir libremente qué hacer con el... slds
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