julio 13, 2011

4 (四):El número de la muerteee!!! (Primera parte)

Este es el cuarto blog que he hecho desde que vine a vivir a Asia. Según los chinos el número cuatro da mala suerte pero como yo no soy china -a pesar de que muchas veces en la calle han creído que sí lo soy- voy a creer que este cuarto intento de blog será más que un intento y que logrará ¿o lograré? mantenerlo actualizado por más de una veintena de posts. 

Debido a lo poco prósperos que fueron los blogs anteriores no me tomaré la molestia de revelar los nombres pero sí voy a hacer una suerte de recuento de lo que han sido algunos temas recurrentes desde lo que fueron esas primeras impresiones de Asia hasta lo que es la vida cotidiana actual.

Hace cuatro años el volumen de gente en la calle era enorme, ahora también, pero ya no lo noto.

La suma de scooters y motos era incluso más que el número de taiwaneses, al menos aparentemente. Es probable que ahora sea mucho más pero ando en scooter y aprendí a caminar por las calles sin veredas sin ser atropellada y también aprendí a caminar por las calles CON veredas sin ser atropellada. Además, agradezco que toda la gente que anda en scooter no ande en auto porque si no el tráfico sería insufrible.

Al principio los taiwaneses me parecían gritones ¡y para qué hablar de las taiwanesas! Ahora creo que los cantoneses son por lejos los más gritones y las taiwanesas… siguen siendo gritonas.

El 2007 cuando recién llegué no podía ver la comida asiática, a lo más comía con gusto un poco de sushi o teppanyaki.  Ahora, aunque suene cliché o poco creíble, amo la comida asiática e incluso la eché de menos cuando estuve en Chile y España a comienzos de este año. Obvio que hay cosas que aún no me gustan, pero supongo que no hay alguien a quien le guste todo aparte de Andrew Zimmern, quien tampoco fue capaz de comer the real stinky toufu” cuando vino a Taiwán.

Cuando llegué a TW me entretenía mucho yendo a los nightmarkets. Ahora también.

Mi apreciación del transporte público de Taipei, así como también del de Tokyo o Singapur sigue siendo super ultra mega positiva y de verdad espero que el metro de Santiago deje de ser el infierno que es..

Durante los primeros meses en Taiwán no encontré ningún pastel, torta, tartaleta, pie o galleta que tuviera un sabor medianamente bueno; también entendí que a los taiwaneses no les gustan las cosas muy dulces y en cuanto a texturas tampoco tenemos los mismos gustos. Ahora al menos sé dónde comprar pasteles ricos de receta occidental y además me empezaron a gustar las cosas no tan dulces. Todo bien…hasta ahora. So far so good.


5 comentarios:

  1. que entretenido volverte a leer, me gusta mucho y se me activan las ganas de viajar y las pocas ganas de quedarme fija en un lugar que siempre he tenido pero al insertarme en la maquina diaria se me va olvidando

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  2. puuuxa esto no tiene "like it"

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  3. pero lo pueden compartir en fb si les gusta! :)

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  4. muy bueno felicitaciones!!

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