julio 13, 2011

El bajón

La otra noche a eso de las 12 cuando ya iba a dormir me dieron unas ganas irreprimibles de comer algo justo antes de saltar a la cama. Ya sé que un ataque al refrigerador a esa hora no es precisamente lo que recomiendan los doctores (ni los chinos ni los occidentales) pero que va, no lo pensé dos veces y ya estaba abriendo el refri para ver qué se podía hacer.

Hace un par de semanas el papá de una alumna me regaló un paquete de unos curiosos snacks que no me había atrevido a probar aún. Ahí estaban, un montón de rígidos rectángulos de arroz inflado caramelizado cubiertos con una lámina de nori, si, NORI, la misma alga que se utiliza para preparar sushi.

Después de comerme dos decidí que me gustaban. No así como que me gustan más que unos nachos con guacamole, pero salvan, y salvan mucho más que miles de otros comestibles que me han regalado amigos locales. Aún recuerdo la bolsa de kilo y medio de patitas, cabezas, potos y partes varias de pollo que me regalaron en un paseo a la montaña en el sur de Taiwán hace como 3 años. 

¿Que si lo comí? Mmm… al menos no esa vez.

海苔燒 es el nombre de estas "galletas" de arroz.

1 comentario:

  1. yo se de alguien que talvez trataria de probar esa bolsa de residuos que te regalaron haha

    los cuadraditos no se ven tan mal debo decir

    yo extraño esos caramelos de te verde y mani

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