julio 29, 2012

Fauna de Tailandia: Igual que estar dentro de un documental de Discovery Channel

La fauna de Tailandia bien merece un capítulo aparte.  Para comenzar, hay serpientes de todos los tamaños, colores y venenos. ¡Son alrededor de 200 especies! Lo bueno es que uno se siente bien tranquilo cuando te cuentan que hasta desde los árboles de un parque en medio de la ciudad podría descolgarse una serpiente.  Por suerte sólo tuvimos la oportunidad de verlas y tocarlas -más específicamente colgarlas al cuello- en una granja de serpientes que visitamos en Bangkok.

Lo más impresionante, además de ver a las serpientes más venenosas a sólo unos pocos metros de distancia, fue ver la cicatriz en el brazo del anfitrión del show que había sido prácticamente destruido por una de ellas. 

Un punto a destacar aquí es que la visita a esta granja fue lo primero que hicimos en nuestro primer día en Tailandia, luego de eso cada ruido sospechoso que escuchamos bajo los bungalows o entre los arbustos durante el mes que pasamos viajando por el país, se transformó automáticamente en una serpiente (real o imaginaria).


La experiencia con los elefantes cerca de Chiang Mai fue muy emocionante. Cuando me preguntan por Tailandia es uno de los primeros recuerdos que se me vienen a la mente. Fue un "Momento Kodak", sin lugar a dudas, claro que como mencioné en un post anterior, también tuvo su lado negativo, o más bien triste.


En el sur el encuentro con la fauna adquirió un tono más simpático en Wat Suwannakuha o "Monkey Cave Temple" donde los dueños de casa son los monos que te reciben a la entrada del Templo-Cueva de los Monos, como le dicen a este lugar. Bien escurridizos y tímidos cuando se trataba de posar para las fotos pero con bastante personalidad cuando se trataba de recibir las bananas que compramos para darles.

De hecho, al parecer están tan acostumbrados a estar cerca de la gente que son bien atrevidos y se tiran a quitarte cualquier cosa de comer, beber o simplemente algo que les llame la atención.  No hay que olvidar que ellos son los que mandan en esa área, algo que dejaron bien claro al destruir dos focos de la van en la que andábamos.

Los monos de Monkey Bay también tenían harta personalidad y saltaban desde los árboles hasta la lancha, o incluso se tiraban al agua para agarrar las bananas que les daban los guías turísticos. Fue entretenido ver a estos monos playeros nadando, tenían harto estilo. Ojo que dicen que es mejor no acercarse tanto porque se pueden pasar de listos y terminar atacándote.


Hablando de ataques, dicen que los más fieros de todos no tienen intenciones de hacerte daño. Los tigres del Tiger Temple, ubicado en la provincia de Kanchanaburi, han sido criados de forma que no tienen comportamientos agresivos frente a las personas.  Según dicen, serían alimentados sólo con carne cocida -en algunos sitios incluso dicen que son vegetarianos- y como han crecido rodeados por los monjes y los voluntarios del templo, no temen a los humanos.

La verdad es que las versiones sobre por qué realmente los tigres de este lugar son tan tranquilos al punto de aceptar sin problemas que cientos de turistas se tomen fotos con ellos cada día, son muy variadas. Algunos dicen que los tigres son drogados, maltratados o incluso que los monjes con su meditación hacen que estos gatitos no se exalten.

Como sea, honestamente no me pareció a simple vista que los tigres del Tiger Temple tuvieran vida de tigre de circo. Más bien me pareció que estaban bien cuidados y si es que estaban drogados no debe haber sido tanto porque las precauciones que toman son bastantes. No puedes vestirte de ciertos colores y las fotos no las puedes tomar tú mismo sino un voluntario, mientras otro te lleva de la mano caminando suavemente por detrás de los tigres que están atados con cadenas al suelo.


Como nuestro grupo fue el último de ese día, al concluir la sesión de fotos nos movieron a un lugar cercado mientras la gente del templo guiaba a los tigres hasta sus jaulas. Ahí pudimos jugar y tomarle fotos a un cachorro de tigre.


Luego soltaron al resto de los animales de la granja para alimentarlos. Nos dijeron que ahora eran más cautelosos con esta rutina ya que hacía un tiempo un tigre había atacado a una vaca cuando iba de camino a la jaula. ¡Glup! Luego de ese comentario dudé aún más de que los tigres hayan estado realmente drogados, ¿o el ataque habia sido producto del bajón?


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